¡¡¡VIVA LA IMPERFECCIÓN!!!
El título de la muestra ha sido entresacado de una canción infantil con mensaje libertario de Fermín Moguruza “Bichitos (La vida en el Tiesto)”. Rafa Sendín considera la música -desde Jonh Cage al Punk- como un elemento más: material con el que al trabajar se carga de connotaciones estéticas que contextualizar el objeto artístico. “Me ayuda a pensar, a concentrarme, me acompaña y me ilustra.” “Me gusta el punk rock, pero no sólo como música, sino también como actitud intelectual y política”.
El proyecto ¡¡¡Viva la imperfección!!! se compone fundamentalmente de pinturas, pero también de esculturas y fotografías. Son obras abstractas tras las que, a pesar de la heterogeneidad de las piezas, subyace una constante del artista: la experimentación cuya resolución plástica viene marcada por la elección del soporte cuadrado, “si Cuadrado negro 1914-15 de Malevich fue el final de la pintura, también podría considerarse un nuevo principio”. El otro elemento introducido por Rafa Sendín es el círculo “buscaba un elemento abstracto con el que estructurar la composición de forma fluida, pero que no le aportase significados reduccionístas”. Las referencias podrían ser Duchamp, los Delaunay y G. Orozco, aunque en realidad la actitud es mucho mas libre e intuitiva. El círculo es una figura a la vez introvertida y extrovertida, la antítesis del cuadrado... pero los contrarios se atraen y se confunden en los extremos. Este juego es una constante en su obra y lo analiza con interesantes resultados en estas piezas pero dejándolo de un modo abierto, libre. Lo máximo parece lo mínimo. Invirtiendo el “menos es más” consigue que muchos errores parezcan aciertos, al tiempo que revisa y sobrepasa el dialogo del Expresionismo Abstracto con el Minimalismo. “Los cuerpos o las líneas ejecutados con precisión requieren de una atención, más propia de artesanos, y esto resta posibilidades expresivas y conceptuales, tanto durante la ejecución por parte del artista, como en la posterior lectura del espectador”.
El color, su materialidad y objetualidad, es otro de los rasgos fundamentales sobre los que se sustenta esta exposición. Partiendo de concepciones cercanas a Yves Klein, Lucio Fontana o Piero Manzini, pero quitándole el aura mística o idealista, que constreñía en exceso el modo de aplicar el color y trabajar la superficie. Del mismo modo que a veces se cree estar en lo cierto y al día siguiente al recapacitar se rectifica, hay ocasiones en las que hemos acertado sin saberlo y rectificamos perdiendo con ello un acierto. Evitar esos momentos de reflexión perdidos, la reflexión sobre las equivocaciones, lo asimétrico, lo chirriante, lo inacabado, lo feo, lo desfasado, lo común, lo fácil…, todo esto conforma los cimientos conceptuales de este proyecto. “No pretendo aquí arrojar luz sobre la vida, sí cuestionarla, cuestionármela.”| La historia del arte está marcada por artistas que cuestionaron y transgredieron los cánones tradicionales y los imperativos comerciales. Brancusi funde el pedestal al resto de la escultura, Picasso y Braque niegan la perspectiva tradicional con el Cubismo, Malevich llega al grado cero en pintura, Duchamp prima el pensamiento a través de los Ready-made, Blinky Palermo supera la frontera del soporte con sus investigaciones pictóricas y dota al color de autonomía y físicidad. Estas decisiones terminan por indicar que la estética, a través del arte, se entrelaza con la vida. |
NOTAS PARA “VIVA LA IMPERFECCIÓN”
El título de esta muestra está entresacado de una canción de Fermín Moguruza “Bichitos (La vida en el Tiesto)”. Una canción infantil con mensaje libertario que asume el artista, pero que también, se carga de connotaciones estéticas si se lee en el contexto artístico.
Rafa Sendín considera la música como un elemento más, otro material con el que trabajar, desde Jonh Cage al Punk, aunque en este caso no se incluya en el resultado final de ninguna de las piezas, al menos de modo audible.
“Me ayuda a pensar, a concentrarme, me acompaña y me ilustra.” “Me gusta el punk rock, pero no sólo como música, sino también como actitud intelectual y política”.
El Trabajo que se presenta en la Galería C5 Colección esta formado en su mayoría por pinturas, pero también esculturas y fotografías. Son obras abstractas, por darles una definición. Hay dos constantes que han servido de arranque o de referencia a la hora de desarrollar este proyecto, el cuadrado y el circulo. Aunque quizá lo que verdadera y paradójicamente homogeniza el conjunto, es la heterogeneidad de las piezas, la experimentación.
La resolución plástica viene marcada por la elección del soporte cuadrado, “si Cuadrado negro 1914-15 de Malevich fue el final de la pintura, también podría considerarse un nuevo principio”. El otro elemento introducido por Rafa Sendín es el círculo “buscaba un elemento abstracto con el que estructurar la composición de forma fluida, pero que no le aportase significados reduccionístas”. Las referencias podrían ser Duchamp, los Delaunay y G. Orozco. Pero en realidad la actitud es mucho mas libre e intuitiva.
El círculo es una figura a la vez introvertida y extrovertida, se cierra en si mismo, pero se muestra sin angulosidades. Por otra parte, es la antítesis del cuadrado, los contrarios se atraen, y se confunden en los extremos. Este juego es una constante en su obra y lo analiza con interesantes resultados en estas piezas, pero dejandolo de un modo abierto, libre. Lo máximo parece lo mínimo, invierte el “menos es más” pero sin que se note, consigue que muchos errores parezcan un acierto, que la mezcla de muchos colores el negro. Revisando y sobrepasando el dialogo del Expresionismo Abstracto con el Minimalismo.
“Los cuerpos o las líneas ejecutados con precisión requieren de una atención, más propia de artesanos, y esto resta posibilidades expresivas y conceptuales, tanto durante la ejecución por parte del artista, como en la posterior lectura del espectador”.
El color, su materialidad, y objetualidad, es uno de los rasgos fundamentales sobre los que se sustenta esta exposición. Partiendo de concepciones cercanas a Yves Klein, Lucio Fontana o Piero Manzini, pero quitándole el aura mística o idealista, que constreñía en exceso el modo de aplicar el color y trabajar la superficie.
Del mismo modo que hay veces en que crees estar en lo cierto y al día siguiente cuando recapacitas rectificas, hay ocasiones en que hemos acertado sin saberlo y rectificamos perdiendo un acierto. Evitar esos momentos de reflexión perdidos, La reflexión sobre las equivocaciones, lo asimétrico, lo chirriante, lo inacabado, lo feo, lo desfasado, lo común, lo fácil…, todo esto conforma los cimientos conceptuales de este proyecto.
“No pretendo aquí arrojar luz sobre la vida, sí cuestionarla, cuestionármela.”
LATOT DATREBIL
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