LÁZARO SAAVEDRA   ·   obras  ·   textos  ·  cv


Wendy Navarro Fernández

"Encuentros esenciales en una antigua fábrica de chocolates"
Extraído del catálogo de la exposición HABANA FACTORY (2006)

[...] Otro de los personajes “devenido cronista plástico de la vida nacional” que intempestivamente interviene una de las amplias estancias de La Chocolatería, es el escuálido y travieso personaje creado por Lázaro Saavedra, que desde inicios de su carrera, acompañara al artista en las definiciones de las líneas centrales de su obra: el desarrollo de una arista sociológica móvil, crítica hacia el sistema de la cultura, donde el continuo emplazamiento de situaciones satíricas que mezclan ironía, cultura popular con la sofisticación de sentido constituyen el motivo fundamental que impulsa la reflexión y el discurso, acentuando el carácter crítico de sus intervenciones.

En Ojo vídeo corp, continuación de un trabajo iniciado en 1986, un conjunto de dibujos realizados sobre cartulina son llevados al terreno de la imagen en movimiento, como parte diversas exploraciones sobre las posibilidades expresivas que brindan los lenguajes y las nuevas tecnologías. Una amplia zona de la arquitectura industrial se ve “asaltada” por los avatares de estos personajes protagonistas de historias que irónicamente reflexionan sobre las relaciones humanas, al tiempo que ponen en cuestionamiento aspectos relativos a la construcción del saber, las limitaciones de la percepción y las formas de aprensión y reproducción de la realidad. Una invasión de ojos y figuras animadas inundan las paredes, viajan de las escenas dibujadas al vídeo, interactúan y se complementan, “animados”, tanto mediante el dibujo como a través de la imagen en movimiento.

El síndrome de la sospecha, desde ese especial diálogo del artista consigo mismo, continúa esta línea crítica sobre el comportamiento del hombre y las relaciones entre los seres humanos. Interesado en un arte para “ser exhibido en las paredes de la mente humana”, partidario del “masaje mental” frente al “masaje visual”, su peculiar sistema creativo tiende cada vez más a la interrogación existencial por encima de estrategias colectivas que alientan una percepción del mundo demasiado homogénea, como parte de una obra que se niega obstinadamente a admitir que el arte sea un simple sucedáneo amorfo e irreflexivo del poder, por su intensidad reflexiva, por su fuerza de convicción estética y por ser un testimonio más de esa insondable sensación de pérdida [...]



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