CARLOS MAÑO   ·   obras  ·   textos  ·  cv


HEMISFERIOS DE UN OUTSIDER
Las exposiciones De-construcción y Del Atlántico al Mediterráneo -celebradas respectivamente en la galería C5 colección y en el Espacio de Arte Contemporáneo La Barbera, en La Vila Joiosa, Alicante- son referencias inexcusables en la presentación de Hemisferios de un outsider. Con objeto de explicar convenientemente este interesante proyecto, me voy a permitir ciertas puntualizaciones. Carlos Maño es uno de esos muchos artistas que viven y trabajan en Galicia “desde siempre” pero que -por cuestiones que nada tienen que ver con la calidad de su magnífica obra- siguen “al margen” de los circuitos del stablishmen; es decir, fuera de las “reiterativas” selecciones de exposiciones colectivas o individuales de generación época. Algo preocupante y que afecta no sólo a este artista que vive en Galicia desde niño -donde inicia y desarrolla su formación personal y artística, primero, y su actividad profesional, después- sino también a otros outsiders que “contribuyen” activamente a que este país sea mejor. Finalmente, cabe destacar que, si bien, en las primeras muestras, y con objeto de “rescatar” piezas y darlas a conocer en dos ámbitos bien distintos, habíamos presentado una síntesis de etapas anteriores; en esta ocasión, el artista -con el impulso de la buena acogida del público y éxito obtenido- desarrolla un proyecto plástica e plásticamente “cerrado”: un golpe certero a la creatividad.

Carlos Maño “se sabe” catalizador de la energía cósmica. Inmerso en el cosmos, en la naturaleza y en su entorno, “siente” fluir las energías de campos magnéticos o gravitatorios... cuya espiral envolvente gira en sentido de las agujas del reloj, en el hemisferio norte de la tierra, mientras sucede lo contrario en el hemisferio sur. Esta energía afecta, de modo natural, a su identidad como artista ya que su cerebro funciona regido por hemisferios perfectamente definidos: el derecho controla las emociones, el izquierdo la técnica.

Al observar las piezas constatamos que la inspiración se ha apoderado de este artita y, manteniéndolo largas jornadas en vela, en un estado de trastorno neurótico, ha conseguido activar los hemisferios generadores de imágenes y estructuras, transmitirlas del uno al otro de forma automática, superando así el reto que supone enfrentarse a la imagen inmaculada de la tela. La importancia de la parte emocional en el proceso le otorga a las piezas un carácter único. Se percibe, también, como en otras ocasiones la acción de pintar se realiza intuitivamente... en un espacio/tiempo, en el que el artista, mero instrumento físico de la mente-creadora, “transcribe” de manera rítmica lo que sus hemisferios le dictan. Inspiración, conocimiento, acción, proceso creativo, reciprocidad entre hemisferios, interacción entre lo científico y lo cognitivo son temas subyacentes en todas y cada una de las obras de Hemisferios de un outsider.

Concha Fontenla



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