"We Didn´t Start the Fire" toma su título de una célebre canción popularizada por Billy Joel, en la que se repasaban los hechos más destacables del siglo XX en una selección que mezclaba sin concesiones ascensos y caídas de estrellas del espectáculo, con guerras, catástrofes naturales y todo tipo de acontecimientos sociopolíticos. Un formato de fragmentación narrativa con el que convivimos diariamente.
Siguiendo esa poética del pastiche, We Didn´t Start the Fire presenta diferentes escenarios y situaciones que remiten a elementos de tensión geopolítica y patologías del individúo contemporáneo:
Plantillas recortables para componer nuestras propias escenografías o que reproducen el móvil, la videoconsola o el Ipod, los iconos contemporáneos por excelencia, y de paso nos hacen reflexionar sobre la falsa idea de interactividad y libertad de elección que aparentemente transmiten. Elementos de “packaging” corporativo que pierden su finalidad por la alteración de sus contenidos o mensajes. Ideas de tensión e inestabilidad plasmadas a través de juguetes recortables, que cuestionan los diferentes valores que se transmiten a veces a través de lo lúdico.
![]()
Pablo Pérez Sanmartín
Democracy rules: con patatas sabe mejor...
“Democracy Rules” actúa como una marca imaginaria de fast food, igual a muchas de las existentes, que utiliza una amalgama de referentes estéticos procedentes de esta industria para configurar una suerte de vánitas posmodernas que tratan de evidenciar algunas de las patologías de la moderna “sociedad del bienestar”.
Tomando como base el concepto de identidad corporativa del que hacen gala estas franquicias y aplicándolo al universo de la comida (”somos lo que comemos”), “democracy Rules” establece una reflexión crítica sobre la vida diaria en una “sociedad democrática” cada vez más totalitaria a partir de elementos cotidianos para un bodegón global.
“Democracy Rules” se convierte en una marca que se despliega hacia el espectador mostrando sus entrañas, el cómo y el porqué, ya sea a través de sus inquietantes mascotas, de los planos de sus diseños de packaging, o de los restos de sus envoltorios desplegados en espacios desnaturalizados...
subir